29-30
DE OCTUBRE DE 2026
Centro de Investigación
Micaela Portilla
(Salón de
actos)
Campus de
Álava de la UPV/EHU
c/ Justo Vélez de
Elorriaga, 1
01006 -
Vitoria-Gasteiz
Decir que
vivimos tiempos de crisis para la
democracia se ha convertido en un
lugar común, algo que se reitera
sin pensar en profundidad en ello.
Se cree que ocurre por alguna
conspiración de agentes externos
en nuestra contra, sin considerar
que nosotros mismos podemos estar
colaborando a su debilitamiento.
Una
fundación en recuerdo de víctimas
del terrorismo y un instituto
dedicado a la Historia
Contemporánea no pueden permanecer
ajenos a este hecho. La democracia
es uno de los valores principales
contra los que atentaron los
terroristas. Ello nos compromete a
defenderla también hoy, junto al
pluralismo social y político o al
Estado de derecho. De ahí la
reflexión a que invitamos en el
Seminario de este año.
Son muchas las evidencias de esta
realidad acuciante. Los países que
hoy viven en democracia plena o
aceptable son cada vez menos. Los
“líderes fuertes” se multiplican y
sus formas de hacer política se
normalizan. Valores anteriores
tenidos por positivos en la
relación entre individuos,
organizaciones o países son
sustituidos por sus inversos.
Es posible
que esta transformación de las
maneras de hacer y entender la
política tenga que ver con la
paralela que se produce en el
mundo material, con la velocidad y
distorsión que imprimen las Nuevas
Tecnologías a la hora de tomar
decisiones y de generar opinión.
La intervención de grandes poderes
privados cuestiona que la política
siga siendo el espacio central
donde se dirimen los conflictos
por intereses encontrados. Incluso
se enfrenta la democracia a la
posibilidad de comer todos los
días sin ella o se formula un
axioma hasta hace poco insólito:
la democracia le sobra al libre
mercado.
Frente a
estas tesis, se impone una
reflexión eficaz, pragmática y
aplicable que formule como
alternativa una renovación del
pacto social en que se apoya la
democracia. Un debate, entonces,
que pasa por resolver si nos vale
con las ideas tradicionales o si
estas deben ser sometidas a una
profunda revisión para actualizar
el corpus político de la
democracia para el mundo real en
que estamos viviendo ya.